Cinco consejos para la vida universitaria

Fraga

29-07-2020Tiempo para leer: 7 min

   Me entusiasmo cada vez que somos invitados a contar cuentos en una universidad. Siempre preparo la función a pedido del cliente y también afilo mis cinco consejos para aprovechar el paso por el escenario del saber. Brindo mis cinco recomendaciones prácticas, al mejor estilo de un gurú de la India o de un coach muy animado, y las comparto con el auditorio. Hoy me animo a compartir estos consejos con ustedes, porque sé que pueden ayudar a cualquier estudiante, de cualquier carrera y de cualquier universidad.

   Alguna vez alguien me preguntó: ¿a qué momento de la historia de tu vida te gustaría regresar y por qué? Yo respondí: a la universidad, porque mientras fui estudiante, todos los días aprendí algo nuevo, iba a las clases que me gustaban, todo el tiempo discutía de temas interesantes, escribía unas cosas increíbles, disfrutaba de vacaciones dos veces al año, tenía la oportunidad de conocer a gente maravillosa y siempre había algo novedoso por hacer.

   Hoy soy egresado de Sociología y siento que hay varios aspectos de la vida universitaria que hubiera podido aprovechar mucho más; sin embargo, y casi sin darme cuenta, puse en práctica algunas cosas que en la actualidad valoro mucho porque han sido de gran ayuda para mi vida personal y laboral. Durante estos días de pandemia seguimos haciendo funciones online de cuentos para las universidades y descubro que estos consejos siguen estando vigentes. Por eso los pongo en este blog, para que lleguen a muchos más estudiantes y los puedan aprovechar de la mejor manera.

   Aquí van los cinco consejos:

  1. Lean todo lo que les pongan a leer. La razón es muy simple: cuando sales de la universidad ya no tienes el mismo tiempo de antes para leer. Mientras eres estudiante posees la ventaja de tener tiempo y personas dedicadas a aclarar tus dudas, junto a un montón de compañeros dispuestos a debatir, argumentar o contradecir cada lectura que el profesor propone para sus clases. Además, si logras interiorizar ese conocimiento, te servirá durante mucho tiempo en tu vida.
  2. Matricula materias que nada tengan que ver con tu carrera o por lo menos estudia algo que la complemente. Las asignaturas complementarias, electivas o como le llamen en tu universidad, te permitirán adquirir otras habilidades para tu formación profesional. Esta es también una forma de explorar tus verdaderas pasiones, porque vas a elegir temas que de verdad despierten tu curiosidad. En mi caso, los talleres de narración oral a los que asistí en paralelo a mis clases obligatorias, me ayudaron a descubrir algo que realmente amo: contar cuentos; a tal punto me influenció esto que hoy es mi actividad laboral principal.
  3. Asiste a todos los eventos que se realicen por fuera de tu universidad. Las carreras profesionales siempre tienen salidas a congresos, encuentros, foros y toda clase de reuniones que implican ir a otro lugar y relacionarse con colegas de otras latitudes. Esto es importante porque puedes contrastar culturas, apreciar otra manera de pensar tu carrera, conocer de cerca las posibilidades profesionales en otra ciudad y abrirse puertas para posibles vinculaciones laborales a futuro. Por otra parte, las salidas universitarias no son paseos de colegio, son mejor que eso, porque al final de cada salida académica siempre vas a quedar con una buena historia por recordar.
  4. Haz todos los amigos que puedas. Al ingresar a la universidad te vas a encontrar con un grupo de personas muy variadas y eso tienes que valorarlo. Sin importar si tu institución es pública o privada, la diversidad de personas y personalidades que se cruzarán contigo aportarán demasiado a tu presente y futuro. Muy posiblemente, cada compañero se desenvuelva en un entorno familiar distinto al tuyo, bajo una condición social, cultural y económica que te permitirá contrastarte; lo curioso es que más allá de las diferencias también encontrarás una hermandad unificada por un propósito común: todos esperan terminar sus carreras y ser profesionales. En este sentido, el amigo que hoy que es tu compañero estudiante, en el futuro podrá convertirse en el gerente de una empresa, el médico del hospital, el abogado de un juzgado o incluso en el psicólogo que tiene a cargo la contratación de personal óptimo para una gran empresa y allí valorarás lo importante de estas relaciones; es decir, este capital social puede ser de gran ayuda para tu vida personal y laboral. No se trata de establecer relaciones interesadas pues tú también podrás ayudar a algún compañero y es bueno hacerlo cuando te respalda la confianza de haber compartido algunos sueños de universitario.
  5. ¡Gradúate! Sé que es muy obvio lo que acabo de decir, pero quedarse sin terminar una carrera profesional es tener un sueño roto. Son muchos los factores que juegan en contra de este propósito primordial y por eso debes mantener enfocada la meta. Si no es lo que te apasiona, en cierta medida está bien, pero si es algo por lo que has luchado, dejarlo inconcluso te generará una pequeña frustración, un “algo” que siempre estará pendiente. Este consejo lo doy con cierta nostalgia: yo mismo tengo una segunda carrera que abandoné justo cuando sólo faltaba entregar el trabajo de grado. Créeme, sé de lo que hablo, nunca es bueno acumular cosas pendientes porque la vida se pasa muy rápido.

   Más allá de los traspiés que también te forman, hoy debo reconocer que lo aprendido en la universidad nos ha brindado innumerables herramientas para configurar la estructura que sostiene a Santa Palabra; gran parte de las bases sólidas de lo que hemos creado como cuenteros colombianos es gracias a la academia. Por supuesto, quiero dejar abierto, al mismo tiempo, un punto importante en esta discusión: lo curioso es que ninguna de las carreras que estudiamos nos enseñó a pararnos frente a un público para contar cuentos. En mi caso, fueron las horas dedicadas en eventos alternos, un taller constante de narración y, sobre todo, las ganas incesantes de encontrar mi vocación para vivir y hacer lo que realmente me gusta y conectar todos los puntos, como dijo Steve Jobs. Ojalá ustedes puedan, gracias a estos consejos, disfrutar su vida universitaria y comprender que apenas es un porcentaje del trabajo, porque el resto está en encontrar lo que te hace feliz.

Escrito por Cristian Fraga

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