Mensaje para mi yo del pasado

Fraga

14-08-2020Tiempo para leer: 7 min

   Sería fantástico si existiera un correo que viajara en el tiempo. Yo le enviaría un mensaje a ese yo recién graduado del colegio, la carta que me escribiría sería algo así...

   Querido yo del pasado, escribo desde el futuro, aquí ya estamos en el 2020, un año inolvidable, lleno de retos y reinvenciones, que nos cobija con un sentimiento global muy fuerte que habla de la misma situación. No te diré mentiras, el futuro es para quien mejor se adapta y hasta el momento nos hemos adaptado lo mejor que hemos podido .

   Te escribo porque quiero contarte que estás bien. Han cambiado un montón de cosas en tu vida y eso es bueno, porque lo único constante es el cambio. No, nunca te saldrá barba, resígnate. Eso sí, la idea de dejarte crecer el cabello ha sido una de las mejores ideas que tuviste en ese tiempo, así que adelante, no te lo cortes nunca más y haz oídos sordos a quien dice que los hombres deben usar el pelo corto. Eso será un filtro para separar la gente que se fija en las apariencias y en la gente que comprende que lo esencial está por dentro.

   Sé que en este momento de la vida tienes una enorme preocupación por tus estudios; has intentado entrar a la universidad y no has podido. No te preocupes, lo lograrás, serás admitido a la carrera que te gusta y vivirás en una ciudad maravillosa. No te puedo decir cuál es, porque debes esforzarte para lograrlo y porque quiero que seas quien hoy también soy.

   Sí hay algo que te puedo decir: esa idea de aprender a contar historias será una constante en tu vida y tanta será tu curiosidad por el tema que te harás conocer como cuentero colombiano. Eso sí, para lograrlo deberás buscar en los libros, en las personas, en las voces de la gente que siempre tienen cosas por contar y, sobre todo, los buenos relatos los vas a encontrar observando con cuidado todo lo que te rodea.

   Me encantaría evitarte los dolores del alma, pero las veces que te romperán el corazón servirán para dejarte muchos aprendizajes y vas a crear desde allí buenas historias, porque un buen narrador necesita vivir para contar; no hay otra manera, ni nunca la hubo . En este oficio de contar cuentos tendrás días malos, funciones pésimas e incluso dirán que debes dedícate a otra cosa, pero tranquilo, aprenderás que el fracaso es uno de los insumos más importantes para formarte como persona y como artista.

   Deja de preocuparte por el dinero, si en verdad te dedicas a lo que tanto amas, la remuneración económica llegará por añadidura. Aclaro que no tendrás mucho, pero sí lo suficiente para vivir bien. Te parecerá extraño, pero tu trabajo, aquí en el presente, consiste en organizar ideas y convertirlas en cuentos . Las empresas buscan todo el tiempo a personas que orienten y transmitan ideas, campañas o instrucciones complejas a sus colaboradores y ahí vas a estar tú, haciendo el ejercicio del storytelling, porque las buenas historias nos conectan, nos emocionan, nos transforman, activan lo más humano que hay en nosotros y porque al final, un buen cuento nunca se olvida.

   Tranquilo, no sólo contarás historias para empresas, también lo harás en colegios, universidades y vas a viajar por muchos países, ciudades y regiones, siempre compartiendo tus relatos. En cada lugar conocerás gente estupenda y de ellos también aprenderás lecciones maravillosas.

   Abandona la idea de tener un carro puesto que no lo tendrás. Comprarás una bicicleta y serás infinitamente feliz en ella y un día la vas a olvidar en una tienda, porque los olvidos serán una contante en ti. No te enojes, sé que quieres un automóvil, pero pronto se te pasará y descubrirás que la felicidad viaja siempre en dos ruedas.

   Y ya que hablamos de felicidad, quiero compartirte algo que leí hace tiempo, son algunos de los aprendizajes que enseña un profesor llamado Tal Ben Shahar. Sé que en este momento no vas a asimilar esto, pero no importa, hay cosas que en la vida no se aprenden leyendo, se aprenden con la experiencia y cuando llegue ese día recordaras esto que has leído.

   Ben Shahar dice que La felicidad está en la mente. Debes comprender que no podemos controlar todo lo que nos rodea. Hay situaciones que son ajenas a nuestro poder, pero sí podemos controlar nuestra mente, dirigir nuestro pensamiento y enfocarnos en la mejor manera para afronta cada cosa que sucede. Así que relájate porque hay cosas que están por fuera de nuestra voluntad.

   Otra cosa muy importante y es ser agradecido. Ben Shahar afirma que dar las gracias es aprender a apreciar la vida y lo que sucede en ella. Dar gracias eleva los niveles de bienestar, porque esto genera empatía. Así que agradece siempre . Este profesor sugiere que al levantarse en las mañanas es bueno hacer una lista de aquellas cosas por las que es importante dar gracias, eso hace que tengas una mentalidad positiva durante el día.    No siendo más, sigue siendo quién eres, sé leal a tus principios y recuerda siempre las enseñanzas de nuestros padres, cuando pase el tiempo vas a entender que, por muy anticuados que parezcan, ellos siempre tuvieron la razón.

   Dirás ahora: ¿qué sentido tiene escribir una carta a tu yo del pasado? Quizás porque hacerlo te hace pensar en las cosas que te dirías ahora si te escribieras desde el futuro. Si fuera posible, ¿qué te dirías?

Escrito por Cristian Fraga

   Este texto está inspirado en las vivencias de un taller brindado por Santa Palabra, enfocado a los equipos de trabajo y que se basa en la premisa de escribir cartas para uno mismo. Si quieres saber un poco más de él, te invitamos a escribirnos.